Los líderes de opinión

Mientras que en una conocida Universidad Española se está dando una exposición sobre los sistemas y métodos que tiene la NASA para predecir el tiempo meteorológico incluso con meses de antelación, en un pueblecito a no más de 40 km acaban de sacar a San Isidro en procesión para que procure un buen año de lluvias y sin heladas para las cosechas...

Y cuando hemos ido leyendo en este blog de gente como nuestro "amigo" el homófobo de discoteca, o algunos "ilustres" obispos, o esos medios "defensores de la libertad" como intereconomía, o incluso "excelentes" profesores de la Universidad de Sevilla sobre esas "estupendas" declaraciones públicas que hacen como que: la homosexualidad se la ha inventado Zapatero, o como sigamos así el 50% de la población será gay, o que es una enfermedad, o cualquier otro disparate que se les pueda pasar por sus preclaras mentes....

¿Qué debemos pensar de ellos?

Explicarle a un señor de 65 años del pueblo, con gran sentido común para la agricultura, pues siempre ha conseguido que sus cultivos produzcan bastante, que existe un satélite artificial con infrarrojos que detecta las borrascas quizá sea en balde, pues lleva 50 años confiando en San Isidro, y lo que es peor, desgraciadamente en su juventud no le dieron la formación necesaria para entender los principios elementales de la física...

Pero ¿y nuestros ilustres amigos homófobos? Todos los que he citado son personas con formación, muchos de ellos con carrera, que supuestamente tienen las herramientas suficientes para hacer juicios de valor de más calidad, sin más que buscar el manual DSM IV, o el listado de enfermedades de la ONU, o mirar la evolución de las estadísticas para ver que el porcentaje de homosexuales no varía con el tiempo, o simplemente ver que en el programa electoral de Zapatero no aparecía un punto que se llamara creación de gays... xD

Entonces, ¿Por qué llegan a hacer esas declaraciones tan fácilmente rebatibles por cualquiera que tenga unos mínimos de cultura y sentido común?

La primera opción que se me ocurre es que sus mentes están presas de los prejuicios.

Pero siendo personajes públicos (o que hablan para un medio de comunicación),
¿No deberían pensar un poco más cuando van a hacer una declaración?
¿No deberían mesurarse un poco en lo que dicen?
¿No se sienten ridículos cuando les remites tan fácilmente a cualquier referencia que los contradice?

Buscando respuestas a estas preguntas, se me plantea una segunda opción mucho más perversa:

¿Y si lo hacen sólo para crear un estado de opinión en la sociedad a sabiendas de que lo que dicen no es cierto?

Todos sabemos lo fácil que es arrastrar a la sociedad hacia ideas descabelladas, absurdas, nocivas...

Llevado al extremo, qué fácil sería para el Alcalde de nuestro pueblecito culpar de las inundaciones y las sequías a todos aquellos que no fueron a la Romería del Santo y lo que es peor, acusar a todos esos de la universidad de la capital que apoyan a los americanos, tan traidores, porque tienen unos aviones con los que se llevan las nubes...

De esta manera el Alcalde, por el miedo a la pérdida de las cosechas, arrastraría a parte de los vecinos del pueblo a adoptar sus ideas y además se presentaría como el protector del pueblo frente a la capital, haciendo entender que los que no piensan como ellos son malvados o traidores.

En resumen, los malos líderes intentan fomentar un sentimiento de odio, para manipular fácilmente a sus seguidores y así conseguir sus aspiraciones por malas que sean.

¿Y tú con qué opción te quedas? ¿La primera? ¿La segunda? ¿O una mezcla de las dos?

Au Revoir!!

2 comentarios:

robo-javi dijo...

No podía dejar pasar esta entrada tan interesante (muy buena) sin comentarla, aunque ahora esté un poco dormido voy a intentar decir algo razonable.

Primero, hoy en día (y puede que antes también) tener formación, por ejemplo, haber estudiado en la universidad no significa casi nada, ejemplos hay bastantes.

En mi opinión centrándome en los políticos hay una mezcla de las dos opciones que citas, inclinándose la balanza más hacia la segunda cuanto mayor es el cargo que ocupan. En ese momento sus creencias, valores o prejuicios quedan en un segundo lugar y son capaces de hacer lo que creen que es mejor para acaparar más votos.

Fuera de la política aunque el resultado pueda ser que se cree un estado de opinión como dices, la motivación me parece mucho más los prejuicios o las creencias propias, me resulta muy díficil pensar por ejemplo, que los de la universidad de Sevilla no se crean de verdad lo que dicen, ¿qué beneficio sacan con eso? Como digo, pueden tener 20 carreras y seguir diciendo barbaridades.

A mi lo de que verdad me molesta no es lo que piense la gente, sino que intenten imponérselo a los demás, me gusta mucho la libertad.

Por último, desde hoy (antes estaba oculto) tengo un blog. A ver cuanto dura.

http://pensardeunsolitario.blogspot.com/

Peace-for-ever dijo...

Me parece claro que como tu dices los malos líderes intentan fomentar un sentimiento de odio, para manipular fácilmente a sus seguidores y así conseguir sus aspiraciones por malas que sean.

Si no me explico como cierto líder de un partido de minoritario de la derecha catalana que se llaman a si mismo ciudadanos, sea capaz de decir en Intereconomía que los niños catalanes se habían quedado si poder ver la película "Toy Story 3" por culpa de una ley del parlamento catalán que plantea el doblage de películas al catalán, cuando en la prensa de ese mismo día, solo en Barcelona la película estaba programada en catorce salas... Era evidente la mentira ¿no? Pues fue reelegido en las siguientes elecciones.

Un abrazo.

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