Las mentiras del sexo


Este post está inspirado por un programa de radio en el que se comentó libro "Las mentiras del sexo" de Antonio Galindo (Editorial Kairos, ISBN: 978-84-7245-703-4).

Introducción:

La sexualidad es, como la personalidad o el carácter, única e intransferible, pero nuestra cultura estetiza el sexo, lo cuadricula, lo denomina, lo quiere clasificar... pero si hay algo permanente en la vida es el cambio y el sexo es un maestro en este sentido.

El sexo es un tema que nos preocupa porque no lo hemos vivido como una parte de la vida sino que lo hemos separado a un lugar más bien prohibido. Lo hemos escondido, relegado a la más pura intimidad y no hablamos de él con claridad, es aún un tabú, un ámbito en que las personas no pueden sentirse libres de decir, comentar o compartir lo que sienten o desean. A menudo hemos asociado lo que es sexual a lo que es obsceno como si lo que tuviera que ver con nuestros genitales, con el deseo sexual o el placer fuera indigno, malo, perverso... y en cambio el sexo es algo que nos pertenece, que lo llevamos dentro.

La sexualidad sirve para muchos propósitos aparte de la reproducción: la búsqueda del placer, la comunicación y el amor también se manifiestan a través del sexo... Y también los problemas psicológicos. El sexo es lo que queremos que sea. No son los genitales sino la mente y el corazón lo que sigue nuestra sexualidad. En el fondo el sexo es el espejo del alma, la clave para aceptarnos a nosotros mismos tal como somos y aceptar los que viven su sexualidad y la propia vida de una manera diferente a la nuestra.

Es mentira que:


1. "Si quiero a una persona no puedo serle infiel" ya que somos de naturaleza polígama, eso choca con nuestra estructura social que es monogámica, lo cual no siempre ha sido así ni lo es en todas partes, en algunas culturas y religiones aún se conserva la poligamia. Amar a una persona no impide amar a otra ni tampoco, y aún menos, que se desee tener sexo con otra persona. Todo ello no significa dejar de amar a aquella persona. La madurez ayuda a vivir mucho mejor la fidelidad y a aceptar las infidelidades.

2. "El amor y el sexo sólo es posible entre hombre y mujer". Sin comentarios.

3. "El amor verdadero dure toda la vida". El amor nace de la nada y muere de todo. Que no dure no quiere decir que no haya sido sincero y verdadero. Uno puede amar a una persona una sola noche, o simplemente lo que dure un acto sexual y por eso no deja de ser cierto que se la ha amado. Las personas maduras viven mejor el final del amor y no suelen provocar directamente la ruptura de la pareja a pesar de que busquen que el otro lo haga o le den todo tipo de facilidades.

4. "Se haga el amor, en realidad lo que se hace es sexo". El sexo es una experiencia vital, aunque el amor realimenta el sexo, potenciándolo, el sexo por sí mismo no es vacío, está lleno de sexo. Muchas veces es el sexo lo que lleva al amor. Una relación que puede empezar siendo puramente sexual puede llevarnos al amor. Muchas veces se vive mal el sexo por el sexo y es por puras razones morales.

5. "Si la persona que está conmigo, practicando sexo, no lo disfruta es porque no le gusto". De hecho, puede ser una de las razones, pero no la única. Pueden físicas (como el cansancio...), psicológicas (como el estrés...) o morales (como creer que está obrando mal...) que le impidan disfrutar de este acto. Además, el error es hacernos responsables del placer del otro, una cosa es colaborar y entregarte a producírselo, y otra distinta es que te sientas responsable de ello sintiéndote culpable de lo que no funciona... "Un acto sexual no es un examen, hay que hacerlo para pasarlo bien, para disfrutarlo". Recordad que la sexualidad no está sólo en los genitales.

6. "Las monjas y sacerdotes que respetan el celibato no tengan sexualidad".

7. "Los niños y los ancianos no tengan sexualidad".

El gran tabú de nuestra sociedad sigue siendo la sexualidad ya que predicamos una sexualidad que no practicamos y nos reservamos para nuestra intimidad. Si el sexo se tratara con naturalidad, aunque a nosotros nos parezca muy fuerte, un hijo podría interrogar a sus padres sobre su actividad sexual, o las diferentes prácticas que los padres hacen entre ellos. Para educar en una naturalidad sexual deberíamos empezar por nosotros mismos, reeducándonos en este tema.


Un abrazo.

4 comentarios:

Max dijo...

Todo lo que pensamos sobre el sexo es producto cultual,social,religioso... vamos que es pura invención del ser humano todo aquello que pensamos mal del sexo.

El sexo,en lo que al ser humano se refiere,es una forma más de relación más que unicamente de reproducción.Yo soy de los que considera que pensar en el sexo como algo unicamente reproductivo o de placer es,en cierta manera,parecernos a los animales,no lo digo por influencia religiosa ni nada de eso,lo digo por no manchar la superioridad evolutiva del ser humano y su mente.

Como persona inteligente,racional y logica que soy ,no puedo ver en el sexo esas dos cosas,sino que lo veo como una muestra de amor,relación y confianza.Puede sonar un poco absurdo,pero es lo que yo pienso,yo siempre he intentado ser lo menos animal posible y ser lo más logico y racional posible y no dejarme llevar por mis impulsos ni instintos.

Yo quiero ver al sexo como una muestra de relación y amor,lo ultimo sería de placer que no niego que lo quiera, pero sería lo ultimo.
Pero es intachable que para que exista una relación sexual que guste y no sea imcomoda debe de haber placer.

Yo ni estoy en contra ni a favor de buscar el placer en las relaciones,solo digo que debe haber un punto intermedio como en todo y ver las relaciones como una muestra de afecto,amor y/o relación.Al menos pienso eso yo por mis propias conclusiones.


Un abrazo.

Max

Fernando dijo...

Estoy contigo en lo que dices Max. No hay que olvidar que el sexo, como muestra de cariño y de amor que es (si se entiende como tal) está ligado al placer. El sexo es una fuente de placer como otra cualquiera en esta vida. Lo que si que hay que saber ver cuando el sexo lo miran como fuente única de placer y cuándo va ligada también a la muestra de cariño y amor. De ahí que haya gente que separe el amor del sexo...

Gracias por comentar ;)

Un abrazo!!!

Flecha Azul dijo...

Estoy de acuerdo contigo Peace...la clave es tratar al sexo con naturalidad... como otra característica nuestra más...y enfocándolo desde este punto, ¿porqué no admitir que se pueden dar todos los casos?

"El ideal", el que se considera correcto: El sexo como consecuencia de una relación amorosa...

Está claro que cuando amamos a alguien lo manifestamos de muchas maneras entre ellas sexualmente...ya que al final el sexo es una parte del amor...

Y si estamos de acuerdo con este último párrafo, entonces a partir del sexo también puede surgir el amor...por supuesto que si.

Pero los habrá que disfruten del sexo y nunca lleguen a desarrollar un afecto especial por la persona con quien lo practican.


En cuanto a que puedas querer a una persona y serle infiel...no se que pensar...quizás yo esté condicionado por los patrones sociales de monogamia...
Pero hace no demasiado fui a ver una obra de teatro...por más que lo intento no recuerdo el nombre :(...en la que se trataba el tema del amor libre...y la conclusión que yo saqué fue que cuando tu eres el infiel está muy bien, pero que cuando lo son contigo no te resulta tan agradable...Aunque claro quizás eso era lo que el autor quería que pensáramos los espectadores ;)

Un fuerte abrazo!!

Peace-for-ever dijo...

Max: Desde mi punto de vista no somos más que una especie animal, y compartimos con el resto de los animales muchas de nuestras características. No creo para nada en la superioridad del humano con el resto de especies animales con las que compartimos el universo. Y sé que compartimos nuestras características sexuales con los bonobos o chimpancés pígmeos como comenté en el post La sexualidad de los mamíferos en este mismo blog.

Creo que el ser humano, se equivoca considerando la superioridad de lo racional sobre lo emocional y lo instintivo. De eso habla mi post Un ser tricerebrado.

Lamento estar bastante en desacuerdo, pues, en tus planteos, que respeto profundamente, aunque me parezcan el fruto de una educación profundamente cristiana.
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Fernando: Ya sabes que yo soy de los que creen en que amor y sexo son cosas distintas, aunque la una pueda potenciar a la otra ya que sé que del sexo puro puede salir amor y también sé que el amor nos hace el sexo más placentero.
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Flecha Azul: Sospecho esa concepción que relaciona tan estrechamente sexo con amor tiene una alta carga ético-cultural muy ligada la religión preponderante. Me parece evidente que una relación amorosa nos implica por entero y por tanto también sexualmente, pero como muy bien dices el sexo no es más que una parte de ese amor y creo que no es la parte más esencial ni la más importante. Me temo que la importancia del sexo en el amor ha sido culturalmente magnificada, exagerada y llevada a extremos que acaban siendo mentiras.

Creo en el amor fiel, en la fidelidad en el amor, pero no en que eso conlleve una exclusividad en el sexo. Creo que la fidelidad en una relación amorosa no tiene porque llevar asociada una abstinencia de relaciones sexuales con otras personas, y prueba de ello es que esa fidelidad solo se exige en las sociedades patriarcales.
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Muchas gracias a todos por pasaros y muy especialmente por comentar.

Un abrazo.

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