Cómo superar el miedo al rechazo



Superar el miedo al rechazo es un proceso gradual que se extiende a lo largo de días o incluso meses. Cuando nos enfrentamos al miedo al rechazo solemos tener la necesidad de solicitar la ayuda de amigos y/o familiares para llegar a un acuerdo con nuestro verdadero yo.

Si eres una persona que suele tomarse mucho a pecho las cosas, debes de tener en cuenta que hay que empezar a concienciarse que así no puedes seguir siempre, pues al final todo pasa factura... Por eso hay que empezar a aprender a tomarnos las cosas de una manera más despreocupada (sin perder el norte) y ser conscientes de que en el caso de encontrarnos ante una situación de rechazo, no significa que sea el fin del mundo.

En muchas ocasiones, un rechazo abre camino a una nueva oportunidad, que podría resultar mucho mejor incluso de lo que nunca hubieras imaginado. Huir de la realidad de la propia vida no te va a traer la felicidad; en cambio, el acto de moldearte a tí mismo como por deseos de los demás puede dejarte en un estado miserable y de autocompasión.

A veces, el miedo al rechazo puede surgir si la persona se enfrenta a sucesivos fracasos o rechazos. Una serie de fracasos tanto a nivel personal como a nivel profesional está obligado a afectar incluso a la persona más optimista. Durante esos momentos, sería aconsejable recordar que no es el rechazo en sí lo que la gente teme, sino las posibles consecuencias del rechazo. Prepararte para aceptar las consecuencias y el ver el rechazo como una experiencia de aprendizaje te acercará al éxito; no sólo te ayudará a conquistar el miedo al rechazo, sino que te ayudará a apreciar el rechazo en sí.

Las personas más influyentes ante el rechazo, suelen ser personas que les cuesta comunicarse con los demás y expresar su opinión sobre algo. Más aún si sus puntos de vista resultan ser diferentes de las personas a las que está tratando de complacer. Les resulta difícil decir “no” a la gente que están tratando de caer en gracia. Incluso mantienen ocultos sus sentimientos personales. Estas personas tienen miedo de iniciar una nueva relación o, simplemente, de invitar a alguien a salir. Temen que podrían ser rechazados.

Las palabras “perdedor”, “incapaz” o “humillación” son palabras que vagan por sus mentes con mucha frecuencia, lo que obstaculiza el autoestima... y esto es como la pescadilla que se muerde la cola, una cadena de cosas negativas...

Casi todos nos enfrentamos al rechazo en algún momento de nuestras vidas. Si bien la mayoría de nosotros arrojamos el rechazo fuera de nuestra mente al poco tiempo y miramos hacia nuevas oportunidades, hay algunas personas que se aferran al rechazo que se les apareció en la vida. Estas personas simplemente se niegan a aceptar el hecho de que puedan ser rechazadas. Un rechazo da lugar al miedo al rechazo en el futuro, lo que impide que la persona dé lo mejor de él y, posteriormente, produce rechazo. Así, el miedo al rechazo es un círculo vicioso.

El miedo al rechazo, podría asegurar, que es el síntoma principal de una baja autoestima. La mayoría de las consultas que recibo a través de Apoyo LGBT son chicos y chicas que están en un mar de dudas e inseguridades y necesitan salir a flote. Ese miedo al rechazo es el arjé de problemas sucesorios interiores relacionados con la autoaceptación.

El secreto para superar el miedo al rechazo es sobretodo aprender a abrir los ojos. Parecerá una tontería, pero muchas personas ven pasar la vida a través de un cristal donde la energía negativa se acumula y lo único que le provoca son continuos pensamientos negativos y miedos hacia la vida.

Sin ir más lejos, a mí me pasaba eso hace unos tres años. No era capaz de ver las cosas desde una perspectiva que no estuviese influida por aspectos negativos. Fui capaz de cambiar esa visión cuando fui consciente de que veía las cosas a través de ese cristal de energía negativa. Una vez que me di cuenta de ello, cambié el chip y decidí mirar la vida desde un punto de vista positivo.

El cambio no es de la noche a la mañana, pero si poco a poco vamos trabajando en ello, os aseguro que se consigue. Cosas tan sencillas como antes de dormir analizar nuestro día y sacar cinco aspectos positivos del mismo, nos hará darnos cuenta de que nuestro día a día está lleno de cosas positivas. Aunque a veces nos cueste verlas, ahí están, y aunque haya sido un día de los que crees que te has levantado con el pie izquierdo, habrán pasado cosas positivas... sólo, que no hemos sido conscientes de ello, ya que nos hemos centrado en los aspectos negativos...

Superar el miedo al rechazo tiene como fin el que seamos más felices. Podrás ser realmente feliz sólo cuando ames tu forma de ser, con tus defectos y virtudes. Tenemos que saber autoaceptarnos y ver que a pesar de tener nuestros defectillos, tenemos muchos rasgos positivos que dan mil vueltas a esas cosillas negativas. Aprende a quererte, de esta manera, la gente también te amará al observar que eres una persona auténtica y fiel a tí misma.

En el mundo ya hay suficientes cosas negativas como para que también las incluyamos en nuestra propia vida. Aprender a recoger todos los aspectos positivos de la vida, cuidarlos y disfrutarlos son la mayor virtud que podemos tener. Aprovéchala y quita ese cristal de energía negativa para dar paso a un renovado y reluciente cristal de energía positiva :)

5 comentarios:

Bactéria. dijo...

Yo he vivido siempre (Porque me han críado así) Con una filosofía muy clara, "si quieres ser feliz, sé como eres, si quieres ser como eres no hagas caso a los demás, la gente que de verdad te quiere no te rechazará ni aunque hayas matado a alguien" Esta es mi realidad y por ello creo que vivo feliz :)

Nos vemos :)
Me encanta Fernando :)

Daniel Rioja dijo...

Chapeau! Un post diez.

p.d.: "Go west" and enjoy it!

Solitario dijo...

Que interesante, potente incentivador, cómo superar el miedo al rechazo, primero querernos a nosotros mismos para después querer a los demás.

Genial post.
Abrazo.

Peace-for-ever dijo...

Creo que estos miedos son difíciles de superar y que no se vencen a la primera ni a la segunda... De hecho creo que uno debe aprender a convivir con ellos, eso no significa ni resignarse ni darse por vencido ni conformarse, eso significa que hay que estar preparado para enfrentarse a ellos en cada ocasión... Y poco a poco uno los va vendiendo, pero nunca debe uno pensar que ya están superados puesto que pueden aparecer de nuevo en cualquier momento.

También quisiera añadir que todos los fracasos se pueden entender como una oportunidad, intentando buscar que puede uno sacar de ellos, aunque solo sea un nuevo conocimiento aprendiendo de ellos.

Un abrazo.

Andrés Orraca dijo...

para que una persona pueda empezar a lidiar con esto de la timidez tiene que ser consciente de que deberá de salir de su zona de confort, sea como sea, a pasos cortos lo largos, pero debe de exponerse y enfrentarse a sus miedos!

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