Lesbianas descafeinadas


Os dejo hoy una reflexión que se me vino a la cabeza el otro día, yendo a trabajar, y que en un primer momento me pareció tonta. Después de darle un par de vueltas, llegué a la certeza de que de tonta no tiene nada. La pregunta desencadenante es la siguiente:

¿Por qué las lesbianas de la ficción televisiva en España (y en otros lugares) son descafeinadas?

En primer lugar, para una mayor comprensión de la pregunta, definiré el término “descafeinada”. Descafeinado es aquello que no tiene cafeína, es decir, que carece del elemento básico del que se compone. Si lo llevamos al terreno lésbico, una lesbiana descafeinada es aquella que pierde su “lesbianismo” en un momento dado, por razones más o menos comprensibles.

Vamos al turrón. Un ejemplo. Maca y Esther, de Hospital Central. El personaje de la enfermera jefe (Esther) se lió un buen día con un hombre, muy apuesto él, porque “estaba blandita” y le venía bien pa' lo suyo, que la soledad es muy mala. No entraré en juicios de valor sobre la licitud de ponerle los cuernos a su mujer (en ese instante, encima, estaba casada con una pediatra, Maca). Voy directamente a lo que me molesta: parece que en algún momento dado, según lo que viene siendo habitual en aquellas series que ponen “una bollera en su vida”, las lesbianas siempre caen en las redes de un apuesto mozalbete que pasaba por allí, haciendo que su lesbianismo se tambalee para abrazar, momentáneamente, la idílica heterosexualidad (tan hermosa y correcta a ella, tan “recomendada para todos los públicos”). Otro ejemplo. Pepa y Silvia, de Los hombres de Paco. Tan bien que lo estaban haciendo, tan normal que era esa pareja, tan majilla… y van y la cagan. Pepa, a pesar de que manifiesta con anterioridad que se ha acostado con hombres y mujeres, lleva una temporada de lesbianismo "sólido": Silvia, la forense, es la única mujer en su vida. Todo muy bonito hasta que se refrota con el bollicao de la comisaría, en medio de una borrachera, para quedarse embarazada porque su novia no puede. Y cuando Silvia ya no está en la serie (no quiero reventar el por qué, por si no lo habéis visto), se acuesta con otro tipo para paliar, de nuevo, el bajonazo de ánimo que tiene encima. Estupendo.

No sé qué pensáis vosotros, pero parece que hay miedo a mostrar a homosexuales decididos. Y no estoy diciendo que la bisexualidad sea mala, ni que uno no deba experimentar si es su deseo. De lo que me quejo es de que si se crean unos personajes muy definidos, que son homosexuales, para que ayuden a la visibilidad y normalización en TV, no es para que al final acaben protagonizando situaciones incongruentes, metidas con calzador, que sólo sirven para que la audiencia tenga dudas y llegue a conclusiones erróneas sobre la homosexualidad. Digo yo que al igual que hay gente heterosexual que lo tiene muy claro, también habrá homosexuales que saben perfectamente a quiénes no desean meter en su cama, ¿no? ¿Qué hay de malo en ello? ¿Por qué se empeñan en “heterosexualizarlo” todo?

3 comentarios:

Un (Tipo) Cualquiera dijo...

Es una duda que me carcome. Es que acaso los productores de TV piensan que uno por ser gay se acuesta con lo primero que pase para curarse las depresiones.
O sea, va y pasa un elefante y practico la zoofilía, qué más da, de por sí ya soy un desviado sexual.

Cómo se ve que algunos aún necesitan presentarnos como bichos amorales.

'chas gracias.

Abzurdah Zenizientah © dijo...

Si entiendo lo que quieres decir con esta reflexion, pero la mayoria a pesar de que dicen ser peliculas lesbicas estan hechas para hombres y para alimentar su estupido morbo de ver a dos mujeres teniendo sexo y de tener sexo con una lesbiana... Y los malditos me dan asco cada vez que veo que es asi....

Peace-for-ever dijo...

Dejando a parte el hecho que no hay dos personas con un sexualidad idéntica y que todos tenemos en mayor proporción algo de bisexuales, creo que tienes mucha razón en el sentido de que presentan a esas personas como si su sexualidad fuera confusa y eso me parece que ayuda poco a que la sociedad deje de ver esas sexualidades como anomalías, como aberraciones de la naturaleza.

De hecho también hay quien defiende que todos los comportamientos sexuales son igual de anómalos, incluidos los heterosexuales, pero eso es otra historia.

Un abrazo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

 
© 2011 Todos los derechos reservados