Las leyes no nos salvan el culo



Tuve (como la gran mayoría) no pocos problemas para conocer gays de mi edad cuando tenía unos 14 años. Parecía que no existía ninguno más a parte de mí mismo pero yo leía, veía por internet, veía por la televisión, en series... yo sabía que existían y que estaban por ahí, al igual que yo, demasiado preocupados por que no les descubriesen el pastel como para salir a conocer a otros.

Así, muchos jóvenes hemos/han sufrido meses en silencio. A pesar de vivir en el siglo XXI, siglo que acabará -o eso esperamos muchos- con una ingente cantidad de luchas por los derechos civiles ganadas, los jóvenes parece que a la hora de poner en práctica todo eso ganado lo tienen bien difícil. Si aquí en España lo es, imaginaos en América o en países de oriente.

No creo que el dar más derechos (matrimonio, adopción) al "colectivo" suponga directamente una mejora total del mismo. De hecho creo que es olvidar el principal problema y derivarlo a unas malditas leyes que nada nos pueden aportar en nuestro día a día.

Las leyes, como se ve, están ahí; los derechos humanos también. Los derechos humanos se promulgaron hace décadas y humanos sigue habiendo que se mueren cada día de hambre.

La verdadera lucha no está localizada en los juzgados, no nos engañemos, por favor... la verdadera lucha está en la casa de este chico que sufre por no poder mostrar el afecto que quisiera o por callarse y tragarse todas sus angustias. Eso no lo cambia una ley que le permita casarse con otro chico, eso tampoco lo cambia el que pueda adoptar niños.

No, la batalla estará verdaderamente ganada cuando ese joven pueda adoptar a un niño y casarse con su pareja... pero habiendo tenido una infancia como la de cualquier otro chico, hetero o transmaribollo. Y el primer punto pasa por olvidarnos de esos calificativos: del rosa para niñas y azul para niños, de fútbol para los jovenes y peluquerías para las chicas... Consiste en normalizar y normalizar no es olvidar las diferencias, normalizar es que mis características particulares sean tan solo eso: particulares e individuales.

Se ganará cuando ser gay o hetero sea tan trascendente como el llevar o no gafas (... y la miopía no es una enfermedad).

4 comentarios:

Flecha Azul dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Flecha Azul dijo...

La batalla es larga y difícil, porque sociedad lleva una inercia que suele oponerse a los cambios de fondo.

Aunque si el Gobierno lleva la iniciativa promulgando leyes progresistas que fomenten la igualdad el camino será más sencillo...

Pero a la larga los gobernantes, en las democracias, son sólo el espejo del pensamiento social, pensamiento que considero dividido en tres grandes grupos:

Retrógrado,progresista y "políticamente correcto" O sea aquellos que por miedo a ser tachados de reaccionarios dicen respetar lo diferente, lo que hasta el momento no es convencional, pero que en el fondo, en la intimidad, lo desprecian o temen...Y son muchos los que se comportan así...

Y si no, ¿por qué en España las leyes de la adopción o el matrimonio homosexual siguen sujetas al devenir político?

El concepto de igualdad con algunos sectores no está lo suficientemente asentado como para no cuestionarse con independencia de quien gobierne.

No obstante la normalización es un objetivo que no sólo se consigue con la lucha, si no con interiorizar, nosotros mismos, que la homosexualidad no es más que, eso, otra característica como ser rubio o llevar gafas...

Peace-for-ever dijo...

Estoy contigo, no es un problema de leyes, sino de actitudes de la población, y eso solo se puede cambiar con la educación...

Un abrazo.

Seu dijo...

Genial, me ha gustado mucho =)
Estoy de acuerdo contigo ;)

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